Exige Vivir Sano

Por tu derecho a saber qué estás comiendo exige etiquetado a los alimentos transgénicos en Chile: ¡Exige Vivir Sano!

Etiquetado

APRENDIENDO A LEER LAS ETIQUETAS DE LOS ALIMENTOS PROCESADOS

Aditivos alimentarios

La química en la elaboración de alimentos

En la elaboración, es decir el procesamiento que hace la industria alimentaria después de la producción de alimentos, se añaden los aditivos.

Un aditivo es toda sustancia que sin constituir por sí misma un alimento, ni poseer valor nutritivo alguno, es añadida en cantidades mínimas con objeto de modificar caracteres organolépticos o facilitar o mejorar el proceso de elaboración y/o conservación.

Gran número de aditivos son sustancias totalmente ajenas al metabolismo normal del ser humano y lo someten a un esfuerzo de desintoxicación al que no está constitucionalmente adaptado.

En cuanto a los efectos adversos tenemos que contemplar: la toxicidad per se, la dosis y la combinación con otras sustancias.

Debemos saber que el efecto tóxico combinado de dos aditivos es mayor que la suma de las toxicidades de las dos sustancias por separado.

Los aditivos alteran profundamente el metabolismo, destruyen vitaminas, son inhibidores de enzimas, se combinan con proteínas.

Los aditivos incluyen: Nitratos y nitritos, fosfatos, antioxidantes, emulgentes, materias aromáticas, potenciadores del sabor, colorantes, conservantes y vitaminas de síntesis.

Nitratos y nitritos

Dan color rojo a las carnes por formación de metahemoglobina, que es un producto de la oxidación incompleta de la hemoglobina.

Son muy estables, no se disocian ni absorben oxígeno, por lo que resultan fisiológicamente inertes y pueden causar hipoxia (falta de oxigenación).

Se suman a los ya contenidos en el agua del grifo, que proceden de los abonos químicos de la agricultura convencional.

Fosfatos

Son utilizados en la elaboración del jamón york.

Producen retención de agua.

El rendimiento de la carne de partida para fabricar el jamón, aumenta en más del 100 %.

Confieren a la carne un efecto descalcificador a causa de su poder complejante, es decir ligan al calcio para formar fosfatos de calcioinsolubles.

Antioxidantes

Los más utilizados son el E-220 Anhídrido sulfuroso, el E-221 Sulfito de sodio y el E-227 Bisulfito de calcio.

Inactivan a la vitamina B1 y por lo tanto, producen avitaminosis y problemas digestivos.
La combinación de los bisulfitos con avitaminosis B puede provocar: polineuritis despigmentación de los incisivos, calcificación renal, fibrosis e hipertrofia de las mucosas, alteraciones uterinas.

Otros que se usan para evitar el enranciamiento de los aceites son el E-320 BHA–Butilhidroxianisol y el E-321 BHT-Butilhidroxitol

Estos elevan las tasas de colesterol y lípidos, producen retrasos en el crecimiento, durante la gestación producen anoftalmia (no se forman los ojos) en el 10% de los animales.

Destruyen la vitamina D.

Emulgentes

Se usan para homogeneizar las mezclas y para dar cierta cremosidad.

Son el E-401 y siguientes, también se conocen como alginatos.

Pueden bloquear la asimilación de minerales.

Por ejemplo el E-477 provoca cálculos renales pero en nuestro país (España), no es obligatorio indicarlo en la etiqueta (NdE: ¿Y en Chile?)

Materias Aromáticas

Son mezclas que imitan a los aromas naturales, pero son sustancias químicas en proporción tal que los caracteres organolépticos resultantes sean los de la materia orgánica natural correspondiente, es decir que los alimentos saben o huelen a lo que no son o no tienen.

En la elaboración de alimentos se incluyen más de 500 productos: acetato de amilo, acetato de butilo, aldehído benzoico, mentol, vainillina.

Producen reacciones de inflamación en la mucosa bucal.

Son peligrosos para las personas alérgicas a las aspirinas, muchos no están permitidos en alimentos destinados a bebés.

Estos aromas artificiales se usan hasta pera perfumar las rosas de la floristería que han perdido su perfume original.

Potenciadores del Sabor

Son el glicerol, el sorbitol, el ácido cítrico y derivados, el ácido málico, el ácido glutámico H-5801.

Son sustancias que refuerzan el sabor de los alimentos y actúan aumentado la cantidad de saliva producida en la boca o dilatando las papilas gustativas o insensibilizando al cerebro a las impresiones de las papilas.

Entre sus efectos indeseables están el que bajan el nivel de excitabilidad de la célula nerviosa cerebral y disminuyen la capacidad intelectual.

El H-5801 puede ocasionar el llamado síndrome del “restaurante chino”, cuyos síntomas son: palpitaciones, dolor de cabeza y cuello, mareos y desmayos, nauseas.

Es la llamada “sal china” o glutamato sódico, también conocido como E-620.

Por eso muchas personas cuando van a cenar a un restaurante chino, les sabe todo buenísimo, con alimentos muy sencillos y a unos precios muy baratos… la comida está “maquillada”, el sabor no es real, sino aumentado por el aditivo, no lo olvidéis.

Colorantes

La mayoría de los colorantes de síntesis se obtienen por destilación fraccionada del petróleo.

El consumo total anual de colorantes alimenticios en los EE.UU. es de aproximadamente 56.000.000 de kilos, para toda la población.

En Francia se usan en la actualidad más de 150 millones de Kg de colorantes de síntesis al año, aunque no tengamos datos de nuestro país, esa cifra nos da una idea

El E-102 es la Tartrazina, Es un alérgeno poderoso que puede producir reacciones alérgicas en individuos con asma. Su efecto aumenta en combinación con la aspirina.

El E-123 es el Amaranto, que no tiene que ver con el grano de la planta que tiene el mismo nombre. En Rusia está prohibido porque produce malformaciones genéticas.

En U.S.A se considera cancerígeno y factor de esterilidad.

Es utilizado igual que el anterior, en helados, limonadas, frutas, conservas…

El Aluminio es usado sobre todo como colorante de superficie en charcutería y dulces.

Produce parada en el crecimiento, lesiónes en los órganos reproductores, pérdida de apetito, nauseas, úlceras gástricas…

Los colorantes son el ejemplo perfecto del aditivo inútil.

Por ejemplo, las truchas asalmonadas originales tendrían la carne rosada si comen algunos crustáceos pequeñines como las quisquillas, pero en las piscifactorías se les añade colorante porque los consumidores preferimos que sean “asalmonadas” aunque hayan comido pienso.

Conservantes

Las formas tradicionales de conservación han sido el secado y el salazón, que hoy se han descartado casi por completo, aunque no tienen efectos adversos sobre la salud humana.

Los conservantes modernos tienen una acción desfavorable para la salud, actúan sobre los sistemas enzimáticos fundamentales en las células, dando lugar a las enfermedades de las fases celulares.

Interfieren en la síntesis de las vitaminas así como en la decarboxilación de los aminoácidos.

El E-230 y E-232 producen afecciones renales y hepáticas.

Vitaminas de Síntesis

Hay países como Francia donde está prohibida la adición de vitaminas de síntesis.

Sólo están permitidas la C y la E.

El abuso de vitamina C sintética tiene un efecto nefasto sobre el sistema nervioso y produce problemas gástricos.

La diferencia entre las vitaminas artificiales y las naturales no está en la composición química que es idéntica sino en el aspecto energético, por ejemplo la vitamina E natural es dextrógira.

La vitamina E sintética es racémica, es decir, es inactiva frente a la luz polarizada.

Todas las formas racémicas son productos biológicamente muertos y su absorción es mínima ya que nuestro organismo no las reconoce al no ser biológiccamente activas.

El peso de la publicidad y la falta de cultura alimentaria hacen que el consumidor abdique y exige del fabricante productos que deben tener buen aspecto y un sabor constante.

Estos hechos están en contra de las Leyes del Universo y comprometen enormemente la salud.

Terminamos este bloque haciéndonos esta pregunta:

¿Cuántos kilos de productos químicos ingerimos al año en forma de abonos, pesticidas, hormonas, antibióticos y aditivos? Por favor, comed bio.

Por Elena Corrales de Ecoagricultor